CONOCER YACIMIENTOS
Por José Miñana y Vizmanos - Boletín Nº 7

En muchas ocasiones me he quejado ante algunos compañeros de la asociación de la poca información que nos damos mutuamente sobre los yacimientos de minerales que conocemos. Información que nos la guardamos para nosotros, sin quererla compartir con los demás. Habrá quien, después de leer este escrito, seguirá sin querer darse por enterado y algún otro pensará que por qué no soy yo quien empieza por dar ejemplo. Pues bien, para ver si cunde el ejemplo, aquí va la información precisa sobre un yacimiento aragonés bastante próximo a Zaragoza.

Tomando la carretera de Castellón nos encaminamos hacia Quinto de Ebro y, tras pasar por esta localidad nos dirigiremos hacia Azaila, primer pueblo de la provincia de Teruel. Bien, una vez atravesado éste y llegado al cruce de carreteras, tomaremos la que conduce hacia el poblado celtibérico. 

Contando desde el cruce con el cuentakilómetros a cero, al llegar a los1800 metros, aproximadamente nos encontraremos con dos caminos, uno a la derecha y el otro a la izquierda, que nos servirán de aparcamiento. Bajamos del coche y subimos unos metros siguiendo el rastro dejado por anteriores expediciones de picapedreros.
Cuando se llega a la parte alta se ve enseguida que estamos en un lugar mágico, esto suponiendo que tengáis una imaginación cuasi selenítica, porque lo cierto es que aquello parece un pedregal desguazado por unos aventureros sin conciencia. No es así, todos los que hemos pasado por allí teníamos conciencia y por eso sale este artículo, para que quien quiera pasar un rato agradable pueda disfrutar de lo lindo picando a base de bien. Ahora, eso sí, quien no disponga de buenos bíceps, que se abstenga o se busque un amigo forzudo dispuesto a hacerle la labor de esclavo: el material se las trae.

Os encontraréis con nada a la vista, solamente mucha "piedrecita" picada, pero esto mismo os ha de dar moral para buscar en la tierra unas piedras gordas, como el tronco de una persona, de un color exterior terroso, pero que al golpear con el mazo en un canto aparece una muestra de color gris azulado o de una mezcla de gris y rojo. ¡Aquí tenéis un buen material! del que, con un poco de suerte, podréis sacar, al menos, alguna geoda más o menos grande de cuarzo amatista, algunos cristales amarillos de celestina o una asociación de cuarzos y yesos. Bueno, en cualquier caso, podréis pasar una jornada de interés y habréis podido descargar a golpe de mazo, la adrenalina acumulada durante la semana.

A la vuelta, recorriendo a la inversa el camino de ida, podéis entrar en el poblado celtibérico y recorrer sus calles contemplando unos cuantos siglos de historia.

En la última Feria que se hizo el pasado mes de mayo en Zaragoza, la asociación expuso dos vitrinas, una de las cuales estaba dedicada exclusivamente, a los minerales encontrados en Azaila. Quién pasara por la exposición y los viera comprobaría que no es ninguna exageración lo que os he contado. Animaos y probad suerte.
Por último, os diré que esta información me llegó a mí un tanto accidentalmente y que quién me llevó al yacimiento fue nuestro amigo Francisco Cebolla.

Nota: Boletín editado en Junio de 1996.