FERIA DE SAINTE MARIE AUX MINES (FRANCIA)
Por Jesús Fraile y José Luis Larroy

Los pasados días 21, 22, 23 y 24 de junio se celebró la Feria de Minerales “Mineral&Gem” en la localidad francesa de Sainte Marie aux Mines. Este año se celebraba la 49ª edición de la Feria.

Sainte Marie aux Mines es una pequeña población de la Val d’Argent (valle de la plata) con un rico pasado minero, cuya actividad productiva cesó a mediados del siglo XX. Está situada en la región de Alsacia, entre Estrasburgo y Colmar y muy cerca de la frontera alemana.

Esta feria, junto con la de Munich (Alemania), es una de las dos más importantes que se celebran en Europa, pero con un encanto especial que no poseen las demás.

A diferencia de las demás ferias, que habitualmente se instalan en locales o pabellones cerrados, ésta tiene la peculiaridad de que “se vive” al aire libre por las calles de la población, donde se colocan unas especies de “jaimas”, similares a las del desierto, en las que los expositores muestran a los visitantes sus preciados tesoros.

Aparte se sitúan los comerciantes de gran prestigio, pues éstos son acogidos en el edificio del Teatro. Es obligada una visita a este recinto para contemplar y disfrutar de las joyas mineralógicas que allí se exponen, aunque los precios, en general y como es fácil de suponer, suelen ser bastante elevados.

El número de expositores asciende a unos 800, representando a unos 60 países de todo el mundo. Como es lógico, la mayoría son franceses y alemanes. También se dejan ver los españoles, contamos hasta 23, aunque es posible que hubiera algunos más.

En cuanto al número de visitantes, por esta feria suelen pasar unas 30.000 personas, según datos facilitados por la organización.

Respecto a los minerales que allí pudimos contemplar, aparte de los expuestos en el Teatro, podríamos destacar los berilos (aguamarinas, heliodoros, …) y turmalinas que ofrecían numerosos expositores procedentes principalmente de Brasil, Afganistán y Pakistán.

También hay que señalar el gran número de ejemplares de fluorita de todas las procedencias que se podían ver: españolas, francesas, suizas, chinas, namibias, marroquíes, … y los cuarzos de origen alpino, siempre muy interesantes.

Siguen apareciendo abundantes cupritas y cobres nativos de la mina Rubtsovskoe en la Siberia Occidental, Rusia. Asimismo, los comerciantes de la India siguen suministrando en gran cantidad sus clásicas zeolitas y los de China sus fluoritas, estibinas, cinabrios, etc. y, como novedad, las ilvaítas encontradas en la región de Mongolia.

Marruecos, como siempre, ofrecía sus característicos minerales, y también como siempre, en gran abundancia. Mucha vanadinita (algunos ejemplares ciertamente espectaculares), eritrinas, azuritas y malaquitas, skutteruditas, fluoritas, discrasitas, baritinas, etc. Como novedad presentaban las arfvedsonitas, junto con ilvaítas y zircones, recientemente aparecidas en la zona de Imilchil.

Llamó la atención la presencia de varios expositores procedentes de Bulgaria ofreciendo minerales de la zona de Madan, especialmente galenas y esfaleritas (var. cleofana), de gran calidad.

Por último, vamos a señalar los minerales más destacados de procedencia española que observamos por la feria. Allí estaban, no podían faltar, las clásicas piritas de Navajún y Ambasaguas (La Rioja), dignas de la fama de ambos yacimientos, una gran variedad de las fluoritas asturianas representativas de los diversos yacimientos de esa región y un buen lote de dolomitas de Eugui (Navarra) de bastante antigüedad.

También vimos bastantes ejemplares de las epidotas obtenidas en las márgenes del embalse de Escales (Lérida) y finalmente, y como curiosidad, citaremos un lote de amatistas de Azaila (Teruel), por cierto bastante regularcillas, que llevaba un comerciante extranjero.

Como resumen, una aventura mineralógica fenomenal que todo aficionado a la Mineralogía que se precie debería realizar al menos una vez en su vida.