VISITA AL YACIMIENTO DE AZAILA (TERUEL)
Por Jesús González Alonso e Inmaculada Bruna Albero

El pasado sábado día 21 de Diciembre con otros miembros de la Asociación realizamos una visita al conocidísimo yacimiento mineralógico de Azaila en la provincia de Teruel. La localidad de Azaila, se encuentra situada en el margen derecho del río Aguasvivas, dentro de la comarca del Bajo Martín. Su topónimo es de origen árabe, con el significado de la “La Plana”, en los textos medievales se la citaba como Zaylla.

Como en otras ocasiones la excursión partió del Parking anexo al Pabellón Príncipe Felipe con el fin de coger la N-232 conocida como Carretera de Castellón hasta nuestro punto de destino, el viaje duro aproximadamente, tres cuartos de hora, durante el mismo fuimos dejando atrás las vecinas poblaciones de la La Cartuja, El Burgo de Ebro, Fuentes de Ebro, Quinto hasta finalmente llegar a Azaila.

Para acceder al yacimiento es necesario llegar hasta el final de pueblo y coger el primer desvío a la derecha, para incorporarnos a la carretera CV-305 a Vinaceite, en dirección a los restos del poblado Ibero, desde estas líneas recomiendo la visita al Centro de Interpretación y su yacimiento arqueológico del Cabezo de Alcalá, uno de los más relevantes de Aragón.


Mapa ruta, con salida en Zaragoza y llegada en Azaila

Después de coger la carretera antes mencionada, aproximadamente a un kilómetro y medio dejamos los coches en una pequeña explanada, a la izquierda de la carretera, descargamos las equipaciones, y nos pusimos en marcha, siguiendo el camino que asciende hasta la cumbre del cabezo, donde se encuentra el yacimiento, este paraje recibe el nombre de Los Pedreñales.

La primera impresión que da el yacimiento nada mas verlo, es la de estar en otro planeta, pues se encuentra lleno de restos de sílex de todos los tamaños de los múltiples visitantes nacionales e internacionales que han ido pasando por el yacimiento, con el paso de los años, tal es así, que en ocasiones se hace difícil caminar sin ir pisando el sílex.


Vista de la Carretera CV-305, desde el yacimiento

  
Fotos, derecha e izquierda muestran restos de Sílex, esparcidos por el yacimiento

El yacimiento en la actualidad esta formado por un par de zanjas y unas pequeñas escombreras tras las mismas, tanto en las zanjas como en la escombrera se encuentra con relativa facilidad, yesos encajados en el sílex de una transparencia increíble, calcedonias y ágatas de diferentes coloraciones y vistosas formas, pequeños puntos verdes sobre la superficie del sílex que manifiestan la presencia de malaquita o costrillas de color amarillo que indican la existencia de Tyuyamunita, también es habitual encontrar pequeñas geodas tapizadas en su interior con celestinas y cuarzos.

  
Fotos arriba, derecha e izquierda muestran a los miembros de la Asociación preparando la herramientas para la jornada

Una de las apreciaciones que siempre que vamos al yacimiento hacen los mas veteranos de la Asociación es la de recordarnos a los mas noveles que en los tiempos de esplendor del yacimiento era relativamente fácil encontrar, Celestinas y Cuarzos Amatistas de grandes dimensiones, con una calidad digna de admirar, además de subrayar que esos tiempos han pasado ya a la historia y que ahora es bastante complicado encontrar alguna buena pieza.

  
Fotos, Arriba izquierda y derecha Celestina y Cuarzo Amatista

Bueno esto ultimo tiene una excepción y es la de mi compañero y amigo Francisco Cebolla, que siempre comienza la jornada diciendo que no saca nada de nada y termina la misma con una sonrisa de oreja a oreja, porque trae entre las manos “Un piezón, de los que ya no salen”, bromas a parte es cierto que si la suerte te acompaña y te lo trabajas siguen saliendo cosillas majas, pero eso si, con bastante esfuerzo.

A eso de las 13:30 dimos por finalizada la visita a este magnifico yacimiento que tantas satisfacciones ha dado a los amantes de la mineralogía en los últimos años y nos volvimos al punto de partida, Zaragoza para posteriormente irnos cada uno a nuestras respectivas casas.

       
                        Foto: Una pieza con Tyuyamunita                                                       Foto: Una pieza de Calcedonia


Nuestro compañero y amigo Paco, observando piezas

Como en el anterior artículo insisto en el tema de la Seguridad, hay que extremar la precaución a la hora de trabajar el sílex, dado que el material es muy propicio a formar esquirlas que salen disparadas como “balas”, estas pueden ocasionar serios cortes y heridas a aquellos que no vayan lo suficiente protegidos con gafas, pantallas faciales, guantes, manga y pantalones largos.

Agradecimientos.

Quiero agradecer a mi compañero y amigo Francisco Cebolla por confiar en mí, en la realización de este pequeño artículo para la página Web y por ceder las fotos de minerales de su colección recogidos en el yacimiento. Así mismo también quiero agradecer a mi compañera y amiga Maria Antonia Royo que me haya cedido las fotos de la excursión realizada dicho día.

Tampoco quiero olvidarme de todos mis otros compañeros y amigos de la Asociación que nos reunimos todos los miércoles en la sede, gracias por compartir este mi primer año con vuestra amistad y conocimiento.

Para todos os deseo:

Un muy feliz Año 2.014.


Texto: Jesús González Alonso e Inmaculada Bruna Albero.
Fotos: María Antonia Royo; Francisco Cebolla.