FIN DE SEMANA MINERALÓGICO POR EL PAÍS VASCO
Por Francisco José Cebolla Peribáñez

Durante el fin de semana del 29 al 31 de mayo, la Asociación mineralógica Aragonesa realizó un viaje mineralógico por el País Vasco, más concretamente, por la zona guipuzcoana.
Nuestro lugar de hospedaje fue el hotel Exteberri en la localidad guipuzcoana de Zumárraga cerca de Urretxu. Nuestros anfitriones, a los cuales agradecer de desde aquí toda su amabilidad y predisposición durante todo el fin de semana, fueron Francisco Javier Aguado y su esposa Mª José. Lo tenían preparado todo al dedillo (hospedaje, excursiones, bocatas, itinerarios gastronómicos, etc.).

Salimos de Zaragoza, el viernes 29 por la tarde, Mª Antonia Royo y su marido Toni, Jesús González y su esposa Inma, Paco Cebolla y su esposa Cristina, José Luis Larroy, Kape y Kolorines (porque así quieren que se les conozca)

Llegamos a nuestro hotel (dicho de paso, una maravilla de lugar con una decoración y ambiente muy familiar, construido sobre los cimientos de la antigua sidrería allí ubicada) ya de noche, donde nos estaba esperando Javier Aguado.

Al día siguiente, tras un buen desayuno en el hotel, nos unimos a Nicolás Mesas y su esposa Esther, Elicier y su esposa Santi (amigos de Murcia), Antonio y su esposa Carmen ( aficionados de Madrid) y Miguel, compañero pamplonés.

Nuestro primer destino fueron las minas del Coto Minero de Aizpea en la localidad guipuzcoana de Zerain. Esta zona comenzó a explotarse allá por el siglo XII. Tras diversas explotaciones, es a fínales del siglo XIX cuando se hace cargo de estas minas una compañía inglesa que la explotó durante unos años. En el primer tercio del siglo XX las minas pasan a mano de una compañía alemana hasta el año 1941. Los últimos años, las explotó Patricio Echevarría para abastecer su fundición en Legazpia. Tras una década, se clausuraron definitivamente.

Tras dejar los coches en un pequeño tramo de camino, nos dirigimos a una antigua serrería medieval. Tras una pequeña aclaración (pues nos evitaba un fuerte ascenso por la ladera de la montaña), nuestros anfitriones decidieron volver a los coches y dirigirnos al centro de interpretación de Aizppita con sus gigantescos hornos al lado. Allí dejamos algunos coches, pues otros sirvieron de lanzadera, para situarnos cerca de las pequeñas paredes colmadas de barita y siderita. Desde ese momento, todos a golpear con el mazo para conseguir las mejores muestras posibles. Al principio, fue un poco decepcionante pero a lo largo de la mañana, empezaron a salir gran cantidad de minerales y algunos de ellos muy bien cristalizados. Barita (con bellas cristalizaciones), calcopirita, pirita, siderita, cuarzo, goethita, galena, esfalerita roja (espectacular cuando aparece cristalizada), malaquita, y algunos más. Se nos hizo la hora de comer y en un tramo de sombra, dimos buena cuenta de los estupendos bocatas que nos habían preparado por la mañana. Después de la comida, unos cuántos compañeros se dirigieron a la cantera de materiales creada para hacer la balsa de decantación de la mina Troya. En uno de sus niveles, recogieron unas malaquitas aciculares muy bonitas. Otros, nos quedamos en el primer lugar siguiendo con la recogida de minerales.

Pasada hora y media, nos reunimos todos de nuevo, en el centro de interpretación de Aizppita para regresar a Urretxu donde nos mostraron la Iglesia de San Martín de Tours (una preciosidad) y el museo Urrelur sito en la plaza Iparragirre. En dicho museo, nos recibió el concejal de Cultura Aitor Otegi y tras una proyección pasamos a ver el interior del edificio.

Una vez acabada la visita, fotografía incluida, regresamos a nuestro hotel para prepararnos ante la espectacular degustación gastronómica que nos esperaba en una de las sidrerías de Ataun. Las tortillas de bacalao y el chuletón fueron acompañados por gran cantidad de sidra escanciada por cada uno de nosotros. Una vez dada buena cuenta de la cena y el postre de queso con frutos secos, volvimos a nuestro hotel para descansar y afrontar el último día.
Al día siguiente domingo, quedamos todos en el aparcamiento del hotel para afrontar nuestro último recorrido.

Nos dirigimos a la zona de Berastegi, valle de Leizarán, más concretamente a la vía verde que fuera el trazado del tren minero de las minas de hierro de Plazaola. Durante unos 20 minutos de bello paseo, llegamos a Bizkotx (antiguo cargadero de mineral) donde recogimos piritas, esfaleritas y sideritas, todas ellas en matriz de cuarzo.

Una vez cargados de minerales, regresamos hasta el área de recreo cercana al límite entre Guipúzcoa y Navarra. Una vez dada buena cuenta de los bocatas, algunos se relajaron en el césped y otros nos animamos a subir a la mina Tolare, en cuya escombrera recogimos barita, goethita y hematites. También vimos la galería en la cual se adentró Eliecer pero en la que no encontró casi nada. Terminada la visita, regresamos con los demás compañeros y emprendimos el viaje de vuelta no sin antes despedirnos de todos y agradecer todas las atenciones recibidas y el trato exquisito por parte de Javier y Mª José.

Paisajes espectaculares, bellos recorridos y, muchos, muchos minerales recogidos. Nos vamos tristes por el buen fin de semana pasado pero con ganas de volver por esta tierra otra vez.