EXCURSIÓN A ALMERÍA

Estando un día en la sede de la Asociación Mineralógica Aragonesa, a nuestro compañero Jesús Fraile, se le ocurrió plantear la siguiente pregunta: ¿Por qué no celebramos los 20 años de la formación de nuestra Asociación con un viaje por Almería? Al principio le tachamos un poco de loco pero luego, después de explicarnos lo bien que lo pasó él el verano pasado y las piedras que cogió nos animó mucho.

Planteamos un día que podía ser el fin de semana del 3 al 5 de Mayo ya que nos venía a muchos bien. Dicho y hecho, el viernes 3 salimos de Zaragoza a las 4 y media de la tarde y después de un “ratito” de coche llegamos a las doce menos cuarto de la noche a nuestro destino que era Mojácar en Almería. Pasamos por un montón de sitios en los que hay famosas minas pero nuestro objetivo era otro.

Al día siguiente, sábado, quedamos con tres amigos conocedores de la zona de Rodalquilar: José Ignacio Ramos, Mario Campos y José Francisco Castro. Después de los saludos, nos encaminamos a la mina María Josefa, ya que ellos la conocían muy bien. En poco rato nos encontrábamos en sus galerías y tras 3 horas por abajo, conseguimos un montón de especies: jarositas, escoroditas, natrofarmacoalumitas, farmacosideritas, lavendulanas, etc.

Muy contentos con la experiencia nos dirijimos a Rodalquilar para hacer una breve comida en uno de sus típicos bares. Nada más comer, nos fuimos a la mina Sol en donde conseguimos unas malaquitas muy bonitas, y otros carbonatos y sulfatos que abundan por allí. En las escombreras de abajo, unas pequeñas ágatas y amatistas. Una vez terminada la visita, nos despedimos de estos amigos y nos dirigimos de nuevo a nuestro hotel en Mojácar.

Por la noche paseo por la playa y cena pescatera. Al día siguiente, camino de vuelta parando en Cerro Minado, Huércal-Overa, quedando con José Francisco y su familia. Encontramos muchos minerales: eritrinas, conicalcitas, jarositas, cuproadamitas, azuritas, etc. Sólo accedimos a la primera cantera ya que nos advirtieron que en la otra hay muchas colmenas de abejas muy peligrosas y que no merecía la pena arriesgarse. Sobre las 2 de la tarde emprendimos el camino de vuelta, llegando a Zaragoza a las 9 y media de la noche.

Muy cansados pero habiendo pasado un fin de semana inolvidable. Nos planteamos realizar salidas de este tipo para poder abarcar zonas mineras españolas de renombre nacional e internacional. Pongo un pequeño reportaje sobre nuestra aventura.